A vos no se te puede dar la espalda… ya siento la filosa, traicionera y sangrienta puñalada que tu inanimada psicopatía literaria opaca y difusa acaba de asestarme (en algún lado leí algo así).
Nunca mas lejos de acertar en tus apreciaciones lúgubres y chabacanas sobre mis predilectas apetencias espirituales o laborales y hasta sexuales durante mis ratos de ocio.
Tu imaginación Harry Potterniana totalitaria y absoluta cual autitos matchbox en fila india te hace ver bolsillos rotos, blazer azules, funcionarios, maestros y violaciones en las famosas nubles de la que siempre te escucho hablar como Quijote en su parodia novelesca contra los molinos de viento.
Por Claus, en los foros.
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